Tiempo estimado de lectura: 2minutos, 54segundos

Ya está disponible en los cines de Chile: “Alerta Extinción” (Cold Storage), filme encabezado por Joe Keery (Stranger Things) y Georgina Campbell (Barbarian), que sigue a dos empleados de turno nocturno en un centro de almacenamiento construido sobre una antigua base militar que quedan atrapados en medio de una catástrofe capaz de provocar el colapso de la humanidad.
Sinopsis: Cuando un hongo mutante altamente contagioso escapa de una instalación gubernamental, dos jóvenes empleados —junto a un agente experto en bioterrorismo— deberán sobrevivir al turno nocturno más extremo de sus vidas para evitar la extinción de la humanidad.
Desde el papel, “Alerta Extinción” (Cold Storage) tenía todo para ser una de esas películas de terror biológico tan desquiciadas como entretenidas. La premisa es atractiva, el elenco es carismático y detrás del guion está nada menos que David Koepp, responsable de clásicos como “Jurassic Park” (1993), “Misión: Imposible” (1996) y “Spider-Man” (2002). Sin embargo, lo que prometía ser una experiencia intensa y divertida termina convirtiéndose en una historia que nunca despega.
La trama sigue a Travis (Joe Keery) y Naomi (Georgina Campbell), dos empleados de turno nocturno en un centro de almacenamiento construido sobre una antigua base militar. Su rutina se rompe cuando un hongo parasitario, oculto por el gobierno, escapa y comienza a expandirse con rapidez, volviéndose altamente contagioso y letal. Con la amenaza de una posible extinción en el aire, ambos se unen a un veterano experto en bioterrorismo (Liam Neeson) para intentar frenar la catástrofe. Sobre el papel, suena como el escenario perfecto para una película llena de tensión, caos y humor negro.

El problema es que la ejecución nunca está a la altura de la idea. No es culpa del elenco, que cumple con lo que se le pide, ni tampoco de los efectos en sí… sino, de una dirección y un montaje que le quitan pulso a la historia. La película avanza sin urgencia, como si estuviera constantemente preparándose para algo que jamás termina de ocurrir. El resultado es una sensación frustrante: cuando llega el final, uno siente que pasó toda la función esperando el verdadero comienzo.
A esto se suma un guion que no logra decidir qué quiere ser. La mezcla entre comedia y terror suena atractiva, pero aquí el equilibrio nunca funciona del todo. Los cambios de tono son bruscos, los personajes resultan simplistas y carecen de peso emocional, y la tensión se diluye con chistes que no siempre encajan. Es una experiencia parecida a la de otras producciones recientes del género que prometen locura y diversión, pero se quedan a medio camino por una ejecución débil.

En lo visual, la película cumple a medias. Hay momentos logrados, pero también una dependencia excesiva del CGI, lo que provoca que varias escenas pierdan impacto y se sientan artificiales, justo cuando deberían resultar inquietantes o espectaculares.
Con una historia predecible, recursos ya vistos en incontables relatos de amenazas biológicas y sin una identidad clara, “Alerta Extinción” (Cold Storage) termina siendo una gran oportunidad desaprovechada. Intenta ser divertida, intenta ser aterradora, pero en ese esfuerzo por abarcarlo todo, se queda corta en ambos frentes. Una película que tenía los ingredientes para destacar, pero que lamentablemente nunca encuentra su ritmo ni su verdadero tono.













Deja una respuesta