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Ya está disponible en los cines de Chile: “Camina o Muere” (The Long Walk), filme inspirado en la primera novela escrita por Stephen King —publicada originalmente en 1979 bajo el seudónimo Richard Bachman—, esta inquietante historia nos sumerge en una distopía brutal donde cien adolescentes deben marchar sin descanso bajo reglas implacables. Detenerse no es una opción: detenerse es morir.
Sinopsis: La premisa es tan simple como escalofriante: cien jóvenes compiten en una caminata sin fin, con la promesa de fama y un premio inimaginable… pero solo uno puede sobrevivir. Las reglas son claras: si reduces tu velocidad por debajo de los 5 km/h, recibes un aviso. Si te detienes, otro aviso. Si te sales del camino o das media vuelta, uno más. Al tercer aviso, el siguiente paso en falso será el último: la eliminación es definitiva… y mortal.
La historia se desarrolla en una versión alternativa de Estados Unidos, dominada por un régimen autoritario que convierte este sádico evento en un espectáculo televisado. Año tras año, el país observa cómo los participantes son empujados al límite físico y mental en una competencia donde la resistencia es la única salida… y la muerte, la única garantía para 99 de ellos.
Si no estás preparado para caminar, entonces no estás preparado para verla. “Camina o Muere” (The Long Walk) es una película de suspenso distópico que, tal como dice su nombre, su premisa nos presenta a un grupo de adolescentes que se inscriben en un concurso en el que… o caminan… o mueren. Yo diría que es una obra maestra del género y, considerando que está basada en “La Larga Marcha” de Stephen King, no podía esperar menos.
La película es brillante y cuenta con un elenco muy sólido, formado por jóvenes actores que están dando pasos firmes en Hollywood. Algunos te resultarán familiares, como David Jonsson (Alien: Romulus), Charlie Plummer (Looking for Alaska), Ben Wang (Karate Kid: Legends) y Roman Griffin Davis (Jojo Rabbit). Pero, la gran revelación es Cooper Hoffman (el hijo de Philip Seymour Hoffman), a quien vimos previamente en “Licorice Pizza” (2021) y aquí nos entrega un personaje intenso con un giro sorprendente; me encantaría verlo más seguido en cine de terror o drama.

En cuanto al villano, el papel queda en manos de Mark Hamill (Star Wars), quien sorprende con una actuación fría y calculadora, ante una trama que toca algo tan delicado como la lucha por sobrevivir.
En sí, la trama de la película me recordó mucho a la Caminata de los Andes que se hace en Chile en octubre —claro que sin la ficción y con pausas de descanso—. Y es que, “Camina o Muere” (The Long Walk) juega muchísimo con la mente: no solo empatizas con el grupo en su agotadora travesía, sino también con sus luchas internas y el sufrimiento que implica seguir adelante. Todos buscan fama y la promesa de un deseo cumplido, pero a medida que avanza la trama vamos descubriendo las motivaciones individuales de cada personaje. Al final, todo se convierte en un asunto de política y resistencia.

Es una película que incomoda y emociona al mismo tiempo, llena de tensión de principio a fin. Como espectadora, me mantuvo pegada al asiento, siguiendo cada paso de los protagonistas y con la necesidad constante de saber qué iba a pasar después.
En fin, son pocas las adaptaciones de Stephen King que realmente disfruto, pero esta definitivamente es una de ellas. Si vas a verla, te recomiendo llevar agua y elegir un buen asiento… porque vas a terminar sintiendo que caminas más de lo que imaginas. Yo solo quería ponerme de pie y caminar junto a ellos. Incluso terminé cansada físicamente solo de verla.













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