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Ya está disponible en los cines de Chile: “¿Está Funcionando Esto?” (Is This Thing On?). La película sigue a Alex y Tess, una pareja que enfrenta un divorcio inminente y los desafíos de la crianza compartida. Mientras Alex busca reinventarse en la comedia neoyorquina, Tess reflexiona sobre los sacrificios hechos por su familia, explorando juntos si el amor puede transformarse en algo nuevo.
Sinopsis: Mientras su matrimonio se desmorona silenciosamente, Alex (Will Arnett) enfrenta la mediana edad y un inminente divorcio, buscando un nuevo propósito en la escena humorística de Nueva York a la vez que Tess (Laura Dern) confronta los sacrificios que hizo por su familia —obligándolos a navegar la crianza compartida, la identidad, y la posibilidad de que el amor adopte una nueva forma.
Llega a los cines la tercera película como director de Bradley Cooper, el actor conocido por “Qué pasó ayer” (2009), “El lado bueno de las cosas” (2012) y “Francotirador” (2014). Tras su debut detrás de cámara con “Nace Una Estrella” (2018) y su segunda incursión con “Maestro” (2023), hoy presenta “¿Está Funcionando Esto?” (Is This Thing On?) .
La cinta está protagonizada por Will Arnett (Arrested Development), actor y comediante, voz de BoJack Horseman, junto a la ganadora del Oscar Laura Dern (Historia de un matrimonio), quien vuelve a explorar territorios emocionales cercanos al drama conyugal.

La historia sigue a Alex y Tess Novac, una pareja que atraviesa el inicio de su divorcio sin saber muy bien cómo gestionarlo. Mientras él comienza a probar suerte en el stand-up comedy como una forma de catarsis en bares nocturnos, ella retoma el voleibol profesional, disciplina que había dejado atrás. Entre la comedia y el drama, ambos intentan reorganizar sus vidas sin descuidar la responsabilidad compartida de sus dos hijos, pero no se imaginan lo que puede ocurrir cuando Tess descubre que Alex ha transformado su separación en parte de su espectáculo.
En términos formales, Cooper apuesta por una cámara en mano cercana a los personajes: inquieta cuando la emoción se desborda y más contenida en los momentos de mayor introspección. La baja profundidad de campo refuerza esa intimidad, aislando a los protagonistas del entorno. El tratamiento visual, la dirección de actores, la iluminación y el color nos remiten más a “Nace Una Estrella” que al enfoque estilizado de “Maestro”, donde Cooper exploraba una propuesta estética distinta.

Aunque la película parece construirse desde el conflicto de ambos personajes, es él quien concentra mayor tiempo en pantalla. Sus arcos dramáticos dialogan en un plano valórico similar, pero el relato inclina levemente la balanza hacia su proceso. Aun así, el equilibrio entre drama y humor funciona: el público en la sala ríe no solo durante las rutinas de stand-up, sino también en los pequeños momentos cotidianos.
En términos actorales, la película descansa en gran medida sobre las interpretaciones. Will Arnett construye un personaje errático y vulnerable con gran naturalidad; logra apropiarse del escenario del bar y transmitir esa mezcla de inseguridad y honestidad que define a Alex. Laura Dern, por su parte, ofrece una interpretación contenida y profundamente convincente: su mirada comunica más que cualquier diálogo, cargando de densidad emocional cada escena en la que aparece.

Los niños no alcanzan el nivel de precisión de otros trabajos recientes con actores infantiles, pero cumplen adecuadamente su función dramática dentro del relato. En cuanto a los secundarios, se sienten orgánicos y cotidianos, aportando verosimilitud al universo de la película. De hecho, por primera vez Cooper no se reserva el rol protagónico y opta por un personaje secundario: uno de los mejores amigos de la pareja, que también arrastra sus propias heridas matrimoniales. Su presencia aporta carisma y cierta ligereza, aunque su construcción parece estratégicamente diseñada para destacar dentro del relato, quizás con miras a una nominación secundaria que finalmente no llegó.
En definitiva, la película se percibe como una reflexión honesta sobre las relaciones y sobre cómo enfrentamos los momentos más álgidos de la vida en común. Más que ofrecer respuestas, propone una mirada sobre el vínculo como un espacio donde la infelicidad no desaparece, sino que se transita de manera compartida sin anular la individualidad. Así, cada personaje encuentra su propio lugar entendiendo que la relación no los completa, pero sí puede acompañarlos en su proceso de realización personal. Probablemente resonará con quienes hayan vivido una separación, pero también con quienes aún están aprendiendo a construir una vida en pareja.













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