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Ya está disponible en los cines de Chile: “¡La Novia!” (The Bride!), filme de drama, terror, romance y fantasía musical inspirado en “La Novia de Frankenstein”; y que destaca por contar con el protagonismo de Jessie Buckley (Wild Rose) como La Novia, y Christian Bale (Batman: The Dark Knight) como Frankenstein.
Sinopsis: Ambientada en el Chicago de los años 30, la historia presenta a un solitario Frankenstein (Bale), quien acude a la visionaria científica Dra. Euphronious (interpretada por la cinco veces nominada al Óscar Annette Bening) para pedirle que le cree una compañera. Juntos reviven a una joven asesinada y así nace La Novia (Buckley). Lo que comienza como un experimento científico deriva en un torbellino de sucesos inesperados: asesinatos, posesiones, un movimiento cultural radical y un romance prohibido que desafía todas las normas.
“¡La Novia!” (The Bride!) es una reinterpretación del clásico “La Novia de Frankenstein”. En esta nueva versión, la directora Maggie Gyllenhaal (The Lost Daughter) se toma varias licencias creativas y le da más de un giro a la historia original.
El filme se ambienta en los años 30 y nos presenta a Ida, una escort que trabaja para la mafia. Tras sufrir una especie de posesión, sufre un accidente que le quita la vida. Paralelamente, el monstruo de Frankenstein llega al despacho de una doctora en busca de ayuda: después de años de soledad, desea encontrar a alguien capaz de crearle una compañera. El destino cruza ambos caminos cuando el cuerpo de Ida llega al laboratorio… y, como era de esperar, ocurre lo inevitable. Ida revive y comienza así una peculiar aventura entre monstruos, mientras la policía y la mafia los persiguen sin descanso.

“¡La Novia!” (The Bride!) es la segunda película dirigida por Maggie Gyllenhaal, conocida por sus roles actorales en cintas como The Dark Knight (2008) y Crazy Heart (2010). En esta ocasión, la Novia de Frankenstein es interpretada por Jessie Buckley (Wild Rose), quien atraviesa un gran momento en su carrera tras protagonizar Hamnet, papel que la tiene muy presente en la temporada de premios. Su contraparte es Christian Bale (Batman: The Dark Knight), quien encarna al monstruo de Frankenstein con su habitual intensidad. Y, por supuesto, también aparece Jake Gyllenhaal (Road House), hermano de la directora, en un rol secundario como un actor al que Frankenstein admira profundamente.
La forma en que se presenta la historia es bastante particular, y eso ha dividido a la crítica especializada: algunos la aman, mientras que otros la rechazan por completo. El relato mezcla elementos propios de una superproducción con guiños al cine de serie B. Ejemplos de esto son sus escenas violentas, una llamativa secuencia de baile coreografiado previa a una balacera, o incluso lo poco verosímil que resulta (desde una mirada actual) el proceso para devolver la vida a los monstruos. Todo esto provoca que el tono cambie constantemente a lo largo de sus más de dos horas de duración: algo que puede resultar muy entretenido para algunos espectadores, pero desconcertante para otros, ya que la verosimilitud de la historia siempre parece pender de un hilo.

En cuanto a las actuaciones, hay poco que reprochar. Jessie Buckley desborda talento con una interpretación llena de matices, marcada por un tono de voz, gestos y movimientos muy particulares. Christian Bale, por su parte, vuelve a demostrar su capacidad para transformarse y construir un Frankenstein creíble, muy distinto al que vimos recientemente en la versión dirigida por Guillermo del Toro. Jake Gyllenhaal cumple con su papel, aunque el guion no le otorga demasiada relevancia. En el elenco también destacan Peter Sarsgaard y Penélope Cruz, quienes interpretan a una pareja de detectives que sigue la pista de los protagonistas; sin embargo, ambos parecen estar algo desaprovechados dentro de la historia.
La película abre con un monólogo de Mary Shelley, recurso que nos introduce al relato de Ida. Este elemento recuerda a la introducción de la versión original dirigida por James Whale, aunque aquí se adapta con ciertos cambios. Uno de los más llamativos es que el clásico personaje del Dr. Pretorius se transforma en la Doctora Euphronius, interpretada por Annette Bening.

Desde el punto de vista técnico, la película es impecable en su factura. Fue filmada en formato IMAX, algo reservado para pocas producciones, como las películas de Christopher Nolan o la saga Dune. Ver a estos monstruos en pantalla completa, en recreaciones tan logradas de los años 30, resulta un verdadero deleite. Quizás, desde el punto de vista fotográfico, se podría haber aprovechado aún más el tratamiento visual.
En definitiva, “¡La Novia!” (The Bride!) es una película que puede resultar muy entretenida si estás buscando algo diferente, como yo. Para los cinéfilos (especialmente aquellos que conocen la era clásica de los monstruos de Universal) esta reinterpretación puede ser especialmente estimulante. Y para quienes no estén familiarizados con la historia original, la cinta se convierte en una verdadera montaña rusa de emociones, siguiendo las andanzas de estos particulares Bonnie & Clyde zombis. Eso sí, conviene entrar a la sala con la mente abierta: lo que propone la película está lejos de ser convencional.
















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