[Reseña] «Asteroid City» : Una (a)típica historia andersoniana

Tiempo estimado de lectura: 3minutos, 2segundos

Llega a los cines la undécima entrega del afamado director. Con un estilo tan llamativo que ha sido convertido incluso en un trend de redes sociales, nos enfrentamos esta vez a una película que mezcla la ciencia ficción, el drama y la infaltable cuota de comedia bajo el clásico sello visual de Anderson.

Sinopsis: ASTEROID CITY se lleva a cabo en un pueblo desértico ficticio de EE. UU. cerca del año 1955.  El itinerario de una convención de jóvenes astrónomos y cadetes espaciales (organizada para reunir a estudiantes y padres de todo el país en busca de compañerismo y competencia académica) se ve espectacularmente interrumpido por eventos que cambiarán al mundo.

La película, que de primeras parece algo confusa, nos adentra casi simultáneamente en dos universos diferenciados por el color en pantalla: uno ficticio lleno de color, en donde transitamos la mayoría del tiempo, en el que vivimos desde dentro una famosa obra teatral; «Asteroid City», y uno real en blanco y negro, en donde conocemos a los actores y al creador de dicha obra. Así recorremos una historia separada en actos, tal como una obra de teatro, mezclando ambos mundos.

 En esta obra de teatro conocemos a un grupo de personajes que se reúnen en esta pequeña y desértica ciudad para ser parte de un evento científico para reconocer y promover los descubrimientos en torno al espacio, justo en una época en donde el desarrollo de tecnologías y descubrimiento de lo que está más allá de la Tierra es una prioridad. A medida que conocemos estos personajes en esta breve ventana de tiempo, podemos reconocer los desafíos que han debido enfrentar, y las marcas que han dejado en ellos, ahondando en sus dolores, metas y propósitos. Es así como a través de las reflexiones y conversaciones entre personajes, tanto en la vida real como en la teatral, abrimos la ventana hacia la introspección y la emocionalidad, que la mayoría de nosotros preferimos mantener cerrada.

Otra cosa interesante es que en esta cinta nos acercamos a la ciencia ficción a través de la introducción de un extraterrestre, muy al estilo del director, que llega a romper con la cotidianidad del pequeño pueblo, generando cuestionamientos científicos, pero también personales, acercándonos a la idea de lo desconocido. ¿Es realmente esto algo que solo viene de «fuera» a romper con nuestros paradigmas? ¿O hay tanto más que desconocemos de nosotros mismos? 

A esta altura no se si tiene sentido hablar de la cinematografía de la cinta, que por supuesto cumple con el característico sello del director y es siempre tan llamativo, prolijo y destacable.  También vemos en pantalla un desplante de rostros tan considerable e icónico que solo podrían asociarse a un talentoso, querido y aclamado director como Anderson. Y si bien no logra ninguno llegar a robarse las escenas, creo que la gracia está precisamente en eso, generar la conexión con lo justo que cada uno nos muestra en sus breves momentos en pantalla. 

Wes Anderson firma el guion junto a Roman Coppola, con quien ha trabajado previamente en “The French Dispatch” (2021), “Isla de Perros” (2018), “Moonrise Kingdom” (2012) y “Viaje a Darjeeling” (2007). La banda sonora está a cargo de Alexandre Desplat y Milena Canonero se encarga del diseño de vestuario, ambos ganaron el Oscar por su trabajo junto a Anderson en “El Gran Hotel Budapest” (2014). En cines gracias a Andes Films Chile.

Sin comentarios

Deja una respuesta