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Ya está disponible en los cines de Chile: “Zona Cero” (Colony), la nueva película surcoreana de zombies que nos lleva hasta una peligrosa amenaza biológica que pone a prueba la supervivencia de sus protagonistas. La cinta fue dirigida por Kim Joo-hwan, realizador que ya tiene experiencia dentro del género gracias a “Train to Busan” (2016) y “Península” (2020), por lo que en esta oportunidad vuelve a explorar el mundo de los muertos vivientes, aunque desde una perspectiva que busca ir más allá del terror y la supervivencia.
Sinopsis: En una conferencia de biotecnología, un virus de mutación rápida se desata y el recinto queda sellado. Con el contagio en expansión y los infectados evolucionando en formas impredecibles, un grupo de sobrevivientes deberá abrirse paso en un encierro donde cada minuto cambia las reglas.
“Zona Cero” (Colony) es una película surcoreana que me sorprendió bastante. Me gusta mucho el género de zombies, por lo que la disfruté desde el principio, pero creo que esta película logra ir mucho más allá de una historia de supervivencia, contagios y muertos vivientes.
Sin querer hacer demasiado spoiler, “Zona Cero” (Colony) no solo habla de un arma biológica, como ocurre en muchas películas de zombies, sino también de algo que considero muy interesante y actual: la necesidad de sanar las heridas emocionales.

El antagonista, después de sufrir una pérdida injusta y sentirse rechazado por un sistema que debió apoyarlo, decide crear un arma biológica para vengar la muerte de su padre. Es un joven muy inteligente, perteneciente a una familia en la que todos están relacionados con el mundo de las ciencias. Sin embargo, una serie de errores y decisiones dentro de un sistema burocrático terminan desencadenando una tragedia.
Lo interesante es que la película no se queda solamente en la venganza. A medida que avanza, nos lleva por un camino mucho más profundo, y su desenlace resulta bastante sorprendente. Cada escena hace que quieras saber qué va a ocurrir después, manteniendo la tensión prácticamente durante toda la película.

Siempre he admirado a los actores y extras que interpretan a los zombies, porque se necesita mucha libertad corporal y capacidad para meterse completamente en un personaje tan particular. En esta película, ellos consiguen que realmente sintamos que estamos ahí, rodeados por ellos, y creo que ese trabajo termina siendo fundamental para construir la atmósfera de la historia.
La película me mantuvo nerviosa durante toda su duración. Cada vez que ocurría algo, me estresaba y hasta me daban ganas de gritarles a los personajes para que salieran de ahí. Y creo que cuando una película consigue que quieras interactuar con la historia de esa manera, es porque logró uno de sus principales objetivos: hacerte olvidar que estás frente a una pantalla y conseguir que te involucres completamente con lo que estás viendo.

Algo que me gustó bastante fue que la protagonista fuera una mujer inteligente, fuerte y capaz de convertirse en la heroína de la historia. Estamos bastante acostumbrados a encontrar protagonistas masculinos en este tipo de género, por lo que fue agradable ver a una mujer ocupar ese papel y demostrar que puede ser tan decisiva como cualquier héroe tradicional.
Como en todo apocalipsis, también vemos lo peor del ser humano: el egoísmo, el miedo y la violencia. Pero esta película también muestra algo diferente: la confianza, la comunicación y, sobre todo, la posibilidad de sanar.

Sin hacer más spoilers, creo que “Zona Cero” (Colony) es una película de zombies que vale la pena ver. Es angustiante, entretenida y logra hablar de mucho más que contagios y supervivencia. Habla del dolor, de la venganza, de las capacidades del ser humano, de la confianza y de la importancia de comunicarnos con los demás.
Y quizás eso fue lo que más me sorprendió: que detrás de una historia de zombies encontrara una historia que va mucho más allá de lo que conocemos del género. Le doy 3 de 5 bombitas.














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