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Ya está disponible en los cines de Chile “Amos del Universo” (Masters of the Universe), la esperada adaptación live-action del clásico animado que marcó a toda una generación. Protagonizada por Nicholas Galitzine (La Idea de Ti) en el papel del Príncipe Adam, la película sigue el camino del joven héroe destinado a convertirse en el legendario He-Man, quien deberá enfrentar una amenaza que pone en riesgo el destino de Eternia. Con espectaculares secuencias de acción, un universo cargado de mitología fantástica y una renovada dosis de nostalgia, la cinta lleva a la gran pantalla una de las franquicias más icónicas de la cultura popular.
Sinopsis: He-Man, el hombre más poderoso del universo, va contra el malvado Skeletor para salvar el planeta Eternia y proteger los secretos del Castillo Grayskull.
Tengo algunos recuerdos de la serie animada de “He-Man”. Si me preguntas exactamente de qué trataba, probablemente no podría darte muchos detalles; apenas recuerdo algunos personajes, la espada y, por supuesto, el icónico traje del protagonista. Quizás, por eso llegué a esta película sin grandes expectativas… y terminé llevándome una grata sorpresa. Lo pasé realmente bien.
No estamos frente a una producción que busque revolucionar el género ni mucho menos competir por premios importantes, pero tampoco pretende hacerlo. Su objetivo es claro desde el primer momento: entretener. Y lo consigue gracias a una combinación de aventura, humor y una buena dosis de nostalgia noventera que encaja perfectamente con el espíritu de la historia. Hay varios chistes que funcionan precisamente porque abrazan ese tono más ligero y desenfadado que caracterizaba a muchas producciones de aquella época.

Uno de los aspectos que más me sorprendió fue Nicholas Galitzine (La Idea de Ti) en el papel de He-Man. La primera vez que lo vi fue en “La Idea de Ti” (2024) y ya me había parecido un actor carismático y versátil. Cuando se anunció su elección para interpretar al héroe de Eternia, tuve mis dudas, pero terminó convenciéndome por completo. Si bien el personaje no exige una gran complejidad dramática, Galitzine logra transmitir carisma y energía, y se nota que disfrutó muchísimo interpretándolo. Esa diversión termina siendo contagiosa para el espectador.
Por su parte, Camila Mendes (Do Revenge), quien da vida a Teela, me generaba curiosidad porque hasta ahora la asociaba principalmente a “Riverdale”. Aunque cumple correctamente con el personaje y tiene una buena química con el resto del elenco, siento que todavía conserva varios gestos y expresiones que ya le habíamos visto en aquella serie. No es una mala actuación, pero tampoco representa una transformación especialmente significativa. Aun así, el personaje tiene potencial y sería interesante verla desarrollarlo más en futuras entregas.

Ahora bien, si hay alguien que realmente se roba la pantalla, ese es Skeletor. Después de ver la película descubrí que estaba interpretado por Jared Leto (Tron: Ares) y la sorpresa fue enorme. Considerando que algunos de sus trabajos recientes no han sido especialmente bien recibidos, aquí consigue uno de sus personajes más entretenidos de los últimos años. Su presencia es imponente, exagerada cuando debe serlo y completamente acorde al tono de la película. Skeletor termina siendo un villano memorable y, en gran medida, eso se debe al trabajo de Leto.
En cuanto al resto del elenco, los personajes cumplen correctamente su función dentro de la trama. Ninguno alcanza un nivel especialmente destacado ni aporta demasiado al conflicto principal, pero tampoco resultan una distracción. Están ahí para complementar la aventura y lo hacen de manera efectiva.

Otro de los grandes aciertos de la película es su banda sonora. La música aporta energía constantemente y ayuda a potenciar varios de los momentos más espectaculares. Los pasajes de rock, especialmente los solos de guitarra, son sencillamente geniales. Cuando aparecieron los créditos y vi el nombre de Brian May, legendario guitarrista de Queen, entendí inmediatamente por qué la música me había gustado tanto.
Donde sí encontré algunos puntos débiles fue en los efectos visuales. Hay escenas en las que las limitaciones presupuestarias resultan bastante evidentes y ciertos efectos lucen más artificiales de lo deseable. Incluso algunos detalles menores, como los ojos azules de ciertos personajes, se ven poco naturales y terminan llamando la atención por razones equivocadas. Sin embargo, tampoco creo que sea algo que arruine la experiencia, especialmente considerando que la película apuesta más por la diversión familiar que por el realismo visual.

En definitiva, “Amos del Universo” (Masters of The Universe) es una película sencilla, entretenida y consciente de lo que quiere ser. No reinventa la franquicia ni busca convertirse en una obra maestra, pero ofrece una aventura dinámica, llena de nostalgia, humor y buenos momentos. Para quienes crecieron con el personaje será un agradable viaje al pasado, mientras que quienes no tengan un vínculo previo con la saga igualmente encontrarán una propuesta ligera y divertida para pasar un buen rato. Le doy 3 de 5 bombitas.
















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