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Ya está disponible en los cines de Chile: “Impacto Mortal” (Deep Water), la nueva película de tiburones dirigida por Renny Harlin (The Strangers: Chapter 3), cineasta que regresa al género casi tres décadas después de haber marcado a toda una generación con “Alerta en lo Profundo” (Deep Blue Sea). La historia sigue a un vuelo comercial que termina estrellándose en pleno océano Pacífico tras una falla catastrófica. Los sobrevivientes logran mantenerse con vida dentro de los restos del avión semihundido… pero, rápidamente descubren que no están solos. Decenas de tiburones comienzan a rodear el lugar, transformando el accidente en una auténtica pesadilla.
Sinopsis: Un vuelo de Los Ángeles a Shanghái sufre una falla catastrófica y termina en un aterrizaje forzoso en medio del océano. Los sobrevivientes quedan atrapados entre los restos del avión, mientras una manada de tiburones, atraída por el caos, comienza a rodearlos. Con el tiempo en contra y el fuselaje hundiéndose, deberán enfrentarse a sus peores miedos y tomar una decisión imposible: arriesgarlo todo en el mar… o morir dentro del avión.
El cine de tiburones lleva bastante tiempo explorando las mismas fórmulas y, aunque el género todavía puede entregar buenos momentos, cada vez cuesta más encontrar una propuesta que realmente consiga salir de esa zona de confort. Por eso, en los últimos años, muchas de estas películas han optado por sumar algún elemento adicional que permita darle una vuelta a la clásica historia de humanos enfrentándose a tiburones. En “Impacto Mortal” (Deep Water), ese elemento es bastante evidente: un avión que cae en medio del océano y cuyos sobrevivientes quedan atrapados y rodeados por tiburones.
La historia sigue a un vuelo internacional que viaja desde Los Ángeles hacia Shanghái, pero una falla catastrófica obliga al avión a realizar un aterrizaje de emergencia en pleno océano. Los sobrevivientes quedan atrapados entre los restos de la aeronave, mientras el fuselaje comienza a hundirse y los tiburones, atraídos por el caos, empiezan a rodearlos. A partir de ahí comienza una carrera por sobrevivir en la que los personajes tendrán que enfrentarse tanto al desastre como al océano que los rodea.

El problema es que esta idea tampoco es precisamente nueva. En 2024 tuvimos “Atrapados en lo Profundo” (No Way Up), una película que también colocaba a un grupo de sobrevivientes de un accidente aéreo en aguas infestadas de tiburones. La similitud entre ambas es imposible de ignorar, por lo que uno llega a “Impacto Mortal” (Deep Water) pensando: “bueno, aquí tenemos otra película de aviones, tiburones y gente intentando no morir”. Y, siendo completamente honestos, eso es exactamente lo que vamos a encontrar.
Sin embargo, a pesar de ser una película tremendamente predecible, “Impacto Mortal” (Deep Water) me terminó sorprendiendo gratamente. Y creo que la razón está en que no intenta convertir al tiburón en el protagonista absoluto de la historia. Los tiburones están ahí, evidentemente, y son una amenaza constante, pero la película funciona mucho más como una aventura de acción y supervivencia que como una película de terror de tiburones. El verdadero desafío está en sobrevivir al accidente, encontrar una salida, tomar decisiones bajo presión y tratar de mantenerse con vida mientras todo a su alrededor se viene abajo.

Y eso hace que funcione mucho mejor de lo que esperaba. “Impacto Mortal” (Deep Water) tiene algo de ese cine de acción y catástrofes de los años 80 y 90 que hoy cuesta encontrar. Es directa, exagerada cuando tiene que serlo y no pierde demasiado tiempo intentando convertirse en algo que no es. Quiere entretener y lo consigue. Desde la espectacular secuencia del accidente hasta las distintas situaciones de supervivencia que se van desarrollando después, la película consigue atraparte rápidamente y mantenerte pendiente de qué va a ocurrir con los personajes.
Además, las escenas de la caída del avión son uno de sus grandes puntos fuertes. Hay una sensación de caos bastante bien construida y, aunque evidentemente estamos frente a una producción que utiliza efectos digitales, en su gran mayoría funcionan correctamente. Cuando la película se transforma en una aventura de supervivencia, también consigue aprovechar muy bien el espacio: el avión, el océano, los restos de la aeronave y los tiburones se convierten en elementos que constantemente ponen nuevos obstáculos frente a los protagonistas. No todo es perfecto y hay momentos en los que la lógica tiene que quedar un poquito de lado, pero dentro de las reglas de este tipo de cine, funciona.

Y hay otro elemento que le juega a favor: Renny Harlin. El director ya conoce perfectamente este terreno, porque fue quien estuvo detrás de “Alerta en lo Profundo” (Deep Blue Sea) en 1999, una de las películas de tiburones más recordadas de aquella época. Casi tres décadas después, Harlin vuelve a enfrentarse a los escualos, pero esta vez los combina con el cine de desastres y supervivencia. Y se nota que entiende cómo construir escenas de acción, cómo aumentar progresivamente la tensión y cómo convertir una premisa sencilla en un espectáculo bastante entretenido.
Eso sí, hay que tener muy claro qué película estamos viendo. Si buscas originalidad, probablemente vas a salir decepcionado. Con solamente mirar el poster ya puedes imaginar buena parte de lo que te espera. Es predecible, tiene situaciones que hemos visto antes y no pretende revolucionar el género. Pero justamente ahí está su encanto: “Impacto Mortal” (Deep Water) es una de esas películas que no necesariamente necesitas analizar demasiado para disfrutar. Es cine de entretenimiento puro y duro, de ese que funciona especialmente bien cuando estás sentado en una sala grande, con una pantalla enorme y un buen sistema de sonido.

Por eso, “Impacto Mortal” (Deep Water) terminó sorprendiéndome mucho más de lo que esperaba. Fui pensando que me encontraría con “otra película de tiburones” y terminé pasándolo muy bien. No reinventa el género ni pretende hacerlo, pero sí entrega exactamente lo que uno espera de una buena película de acción y supervivencia: tensión, adrenalina, peligro constante y varias escenas que se disfrutan muchísimo en pantalla grande.
Por lo mismo, mi recomendación es que hagas lo posible por verla en el cine. Porque es de esas películas que, cuando llegue al streaming y la veas desde el sillón de tu casa, probablemente vas a pensar: “Pucha, que lata que no la vi en el cine”. Con una pantalla gigante, buen sonido y los tiburones apareciendo en medio de todo ese caos, “Impacto Mortal” (Deep Water) se disfruta muchísimo más.















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