[Reseña] “La Negociación”: Tensión e impacto por partes iguales

Tiempo estimado de lectura: 2minutos, 42segundos

Estados Unidos es conocido por ser la cuna de algunos de los crímenes más impactantes y mediáticos de la historia. La prensa sensacionalista es un sello de su abordaje, entregándonos detalles de forma escabrosa y desmedida. En 1977, los habitantes de Indianápolis fueron testigos atónitos de un crimen y una sentencia sin precedentes, que hoy revivimos en  la pantalla con “La Negociación” (Dead Man’s Wire).

Sinopsis: En 1977, tras ser estafado por un banco, Tony Kiritsis se presenta en sus oficinas y toma como rehén al hijo del presidente de la compañía, atándole al cuello un dispositivo mortal conectado al gatillo de una escopeta. Exige que le devuelvan su dinero, además de una disculpa pública que será retransmitida por televisión y vista por millones en prime time. Esta es la historia real de un crimen que conmocionó a toda una nación.

“La Negociación” (Dead Man’s Wire) se cocina a fuego lento, tal como hierve la rabia de Kiritsis, para ir aumentando progresivamente la tensión y lo insólito de los hechos que se desarrollan frente a los ojos de la policía, la comunidad y, por supuesto, del espectador.

El director Gus Van Sant (Good Will Hunting) vuelve para traer a la vida una sátira que se pone del lado del secuestrador, no para justificar ni redimir su actuar, sino para criticar al sistema. La forma en que se desarrollan los eventos parece tan inverosímil que resulta impactante saber que todo lo que vemos en pantalla está basado en un caso real y que, además, la recreación fue minuciosamente estudiada. 

A pesar de la tensión constante en la que se construye el filme y del indudable carácter delictivo de los hechos, la historia está narrada de tal forma que logramos empatizar con Tony, entender su desesperación y la razón de su conducta; no verlo directamente como un criminal, sino como alguien desesperado a quien el sistema está aplastando.

En la intimidad, el protagonista es una persona considerada, detallista, metódica, graciosa y reflexiva, y la cinta es capaz de mostrarnos eso incluso cuando expone acciones que distan mucho de ser testimonio de esas cualidades. Sin embargo, en público es un hombre rabioso, atrevido, desmedido y que claramente ha perdido la noción de los límites. La dualidad constante entre el criminal y el ciudadano es un lazo inquebrantable que termina de sellar la brillante interpretación de Bill Skarsgård.

Asimismo, la cinta enfrenta a la prensa amarillista, hambrienta y despiadada, frente a la verdadera ética periodística, personada por un comunicador interpretado por el siempre fascinante Colman Domingo, quien carga con la responsabilidad social, el valor de la confianza y la importancia de la integridad por sobre la primicia.

En definitiva, “La Negociación” (Dead Man’s Wire) es testimonio de una mirada alternativa en una sociedad donde suele culparse al individuo antes que examinar a los sistemas que lo presionan hasta romperlo, todo esto sin perder jamás la tensión ni la fascinación por el true crime que tan bien funcionan en pantalla.

Sin comentarios

Deja una respuesta