[Reseña] “Michael”: La leyenda en su máxima esencia

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Ya está en cines de Chile “Michael”, el esperado biopic sobre Michael Jackson, que aborda la vida y trayectoria del icónico artista con Jaafar Jackson en el papel principal, quien debuta en el cine interpretando a su tío; Jaafar es hijo de Jermaine Jackson y forma parte de la reconocida familia musical, manteniendo así un vínculo directo con la historia que retrata la película.

Sinopsis: La película narra la vida de Michael Jackson más allá de la música, recorriendo su trayectoria desde el descubrimiento de su extraordinario talento como líder de los Jackson Five hasta convertirse en un artista visionario cuya ambición creativa le impulsó a convertirse en el artista más grande del mundo.

Destacando tanto su vida fuera del escenario como algunas de las actuaciones más emblemáticas de sus inicios en solitario, la película ofrece al público un asiento en primera fila para ver a Michael Jackson como nunca antes. Aquí es donde comienza su historia.

¿Cómo se empieza a definir una obra maestra? Podría decir que es oro, un diamante, algo espectacular… pero, incluso esas palabras se quedan cortas. “Michael” es de esas películas biográficas que tienes que ver sí o sí, al menos una vez en la vida. No solo habla de Michael Jackson como figura pública, sino de lo que significa ser él: su historia, su familia, su música, su esencia. Es una película que no se enfoca en el morbo ni en la polémica de sus años más mediáticos, sino en sus inicios, en el camino que lo llevó a convertirse en el ícono que todos conocemos.

Para mí, esta es la película que necesitábamos. Una que hace justicia a su nombre, al artista y a la persona. Incluso logra que entiendas muchas cosas sobre él: quién era, qué hacía y por qué llegó a ser lo que fue en su vida adulta.

Desde un inicio, el filme te atrapa y no te suelta. Aunque tiene una duración extensa, su ritmo evita que se sienta excesiva y deja la sensación de querer seguir viendo más. Gran parte de ese efecto recae en la interpretación de Jaafar Jackson, quien simplemente es impresionante. No es solo una actuación: es ver a Michael en pantalla. Canta, baila, se mueve y transmite sentimientos exactamente como él. Cada escena en la que aparece es impactante. Es, sin exagerar, una estrella interpretando a otra estrella.

No soy fanática acérrima de Michael Jackson, pero sí conozco y disfruto su música y, aun así, quedé completamente fascinada. No cuesta imaginar lo que esta película puede provocar en quienes lo admiran profundamente. Es una experiencia que te deja con ganas de bailar, de escuchar su música y de seguir conectado con su energía, con una emoción que se queda contigo, que se siente en el cuerpo, y que te acompaña incluso mucho después de salir del cine.

Lo único negativo es que, en algunos momentos, la película avanza con demasiada prisa, como si intentara condensar una carrera inmensa en un tiempo limitado. Esa decisión hace que ciertos momentos clave pasen casi de largo o no alcancen a desarrollarse con la profundidad que merecían, dejando la sensación de que había espacio para detenerse más y respirar algunas etapas importantes de la vida de Michael Jackson.

También se echan de menos algunos detalles desde lo artístico que habrían enriquecido aún más el retrato, como el dato de que la icónica voz del monólogo de Thriller pertenece a Vincent Price, quien la grabó en solo dos tomas, o el hecho de que varios de sus videoclips fueron concebidos junto a reconocidos cineastas, elevándolos a verdaderos cortometrajes: John Landis (Thriller, Black or White), Martin Scorsese (Bad), Francis Ford Coppola (Captain EO), Spike Lee (They Don’t Care About Us), David Fincher (Who Is It) y Stan Winston (Ghosts), colaboraciones que reflejan la ambición cinematográfica que siempre marcó su obra.

Esta película es, en el fondo, lo que la familia Jackson quería que vieras. Probablemente, también lo que el propio Michael Jackson habría querido mostrar. Un relato centrado en su obra, que prioriza lo artístico por sobre el escándalo. Funciona como un homenaje que pone en valor su impacto y recuerda por qué transformó la industria musical para siempre, y además, cierra con un final que deja abierta la puerta a una posible continuación. Mi puntuación: 5 de 5 bombitas.

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