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Ya está disponible en los cines de Chile: “Scary Movie”, el esperado regreso de una de las franquicias de comedia más populares de los años 2000. La sexta entrega marca el retorno de los hermanos Marlon Wayans y Shawn Wayans, creadores y protagonistas de las dos primeras películas de la saga, responsables de convertirla en un fenómeno mundial gracias a su irreverente mezcla de humor absurdo y parodias cinematográficas. A este esperado reencuentro se suman también los regresos de Anna Faris (The House Bunny) y Regina Hall (Una Batalla Tras Otra), dos de las figuras más emblemáticas e inolvidables de la franquicia.
Sinopsis: Veintiséis años después de huir de un sospechosamente familiar asesino enmascarado (“Ghostface”), el Core Four vuelve a estar en la mira del homicida, y ninguna franquicia de terror está a salvo. Marlon Wayans (“Shorty”), Shawn Wayans (“Ray”), Anna Faris (“Cindy”) y Regina Hall (“Brenda”) se reúnen en Scary Movie junto a personajes favoritos que regresan y nuevas caras, listos para destrozar reboots, remakes, requels, precuelas, secuelas, spin-offs, terror elevado, historias de origen, todo lo que tenga la palabra “legado” y cada “capítulo final” que claramente no es el final.
Nada es sagrado. Ningún cliché sobrevive. Todas las líneas se cruzan.
Los Wayans están de vuelta para cancelar la Cultura de la Cancelación.
Después de casi dos décadas de ausencia, “Scary Movie” regresa a los cines con una misión muy clara: recuperar el espíritu que convirtió a la franquicia en un fenómeno de la comedia durante los años 2000. Y, para lograrlo, la saga toma una decisión que resulta fundamental: traer de vuelta a los hermanos Wayans (¿Y Dónde Están las Rubias?), creadores de la película original y responsables de las dos primeras entregas, consideradas por muchos como las mejores de toda la serie. A eso se suma el esperado regreso de Anna Faris (The House Bunny) y Regina Hall (Una Batalla Tras Otra), dos figuras inseparables de la identidad de la franquicia.
Desde sus primeros minutos queda claro que esta nueva entrega entiende perfectamente qué tipo de película quiere ser. No busca reinventar la fórmula ni transformarse en una sofisticada sátira cinematográfica. Por el contrario, abraza por completo el humor absurdo, exagerado y ridículo que siempre caracterizó a la saga. Quienes entren a la sala esperando una gran historia o un guion elaborado probablemente saldrán decepcionados. Sin embargo, quienes busquen exactamente lo que promete una “Scary Movie” encontrarán una experiencia muy satisfactoria.

La película toma como principal inspiración la nueva etapa de la saga “Scream”, particularmente “Scream” (2022), algo que incluso queda reflejado en el propio título. Al igual que ocurrió con la franquicia de terror, aquí se abandona la numeración para presentar simplemente “Scary Movie”, convirtiendo esa misma decisión en parte de la broma. A partir de esa base se construye una historia mínima que sirve únicamente como excusa para encadenar parodias, referencias y situaciones cada vez más absurdas.
La cantidad de parodias que logra incluir resulta sorprendente. Aunque “Scream” (2022) funciona como la columna vertebral de la historia, la película aprovecha cualquier oportunidad para burlarse no solo del cine de terror contemporáneo, sino también de otras producciones populares, fenómenos culturales, redes sociales y tendencias recientes. Uno de sus blancos favoritos es la obsesión actual de Hollywood por los reboots, secuelas y precuelas. De hecho, buena parte de las bromas nacen precisamente de esa tendencia, cuestionándola constantemente mientras la propia película participa de ella. Algunas referencias funcionan mejor que otras, pero la velocidad con la que aparecen mantiene la sensación de que siempre hay una nueva broma a la vuelta de la esquina.

Y justamente ahí está tanto la principal fortaleza como la principal debilidad de la película. Su guion es extremadamente básico y en ocasiones parece una sucesión de sketches unidos por una trama apenas funcional. Hay escenas y referencias que aparecen prácticamente porque sí, sin demasiada preocupación por la lógica narrativa. Pero, siendo honestos, eso también forma parte del ADN de la franquicia. Las películas de “Scary Movie” nunca se han sostenido por la solidez de sus historias, sino por la capacidad de convertir la cultura popular del momento en una serie de bromas constantes.
Como ocurre con toda comedia, no todos los chistes funcionan. Algunos remates son realmente efectivos y provocan carcajadas genuinas, mientras que otros se sienten flojos o excesivamente alargados. Es una auténtica ametralladora de bromas donde los aciertos compensan varios de los errores. Habrá espectadores que se reirán durante gran parte de la función y otros que encontrarán solo algunos momentos especialmente divertidos. Sin embargo, incluso cuando una broma no da resultado, la película mantiene un ritmo lo suficientemente dinámico como para que la experiencia nunca se vuelva pesada.

En cuanto a las nuevas incorporaciones al elenco, la mayoría de los personajes están claramente diseñados para servir a esta nueva versión de la historia inspirada en “Scream” (2022). Dentro de ellos, quien más destaca es Olivia Rose Keegan (High School Musical: The Musical: The Series) en el papel de la hija de Cindy Campbell. La actriz logra capturar varios de los gestos, expresiones y la energía que hicieron tan reconocible la interpretación de Anna Faris (The House Bunny) en las primeras películas, convirtiéndose en un complemento muy efectivo para el regreso del personaje.
Más allá de ella, no hay actuaciones particularmente memorables… pero, tampoco es algo que la película necesite. De hecho, la propia cinta es consciente de ello y se burla abiertamente de sus limitaciones con un chiste en el que un personaje intenta tomarse demasiado en serio su actuación y recibe como respuesta algo similar a: “Amiga, esto es una película de “Scary Movie”, no vas a ganar un Oscar con esto”. Es un momento que refleja perfectamente la filosofía de la película: sabe exactamente lo que es, nunca pretende ser otra cosa y, por lo mismo, resulta difícil exigirle más de lo que busca ofrecer.

También destaca un tramo final particularmente meta, donde la película aprovecha de burlarse no solo de otras franquicias, sino también de su propia historia. Hay referencias, comentarios y guiños relacionados con las entregas posteriores a la salida de los Wayans, especialmente para quienes conocen las diferencias creativas que marcaron el rumbo de la saga. Son momentos que probablemente pasarán desapercibidos para parte del público, pero que los seguidores de larga data sabrán apreciar y disfrutar. Es un cierre inteligente dentro de la lógica absurda de la película y que demuestra que sus responsables entienden perfectamente qué representa “Scary Movie” para sus fanáticos.
“Scary Movie” no es la mejor película de la franquicia, pero sí representa un regreso muy sólido para una serie que parecía haber quedado atrapada en otra época. Recupera gran parte de la energía de las primeras entregas, entiende lo que esperan sus seguidores y demuestra que todavía existe espacio para este tipo de comedias paródicas en la pantalla grande. Es una película entretenida, consciente de sus limitaciones y orgullosa de su ridiculez. No es una obra maestra del guion, y tampoco intenta serlo. Es una comedia absurda, directa y desvergonzada, una auténtica ametralladora de chistes donde algunos fallan estrepitosamente, pero los que aciertan provocan carcajadas genuinas. Para los amantes de este humor irreverente y sin filtros, será un regreso que vale la pena celebrar y que, con algo de suerte, podría abrir nuevamente la puerta para el regreso de las grandes películas de parodia en el cine.
















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