Tiempo estimado de lectura: 3minutos, 46segundos

Ya está disponible en los cines de Chile: “La Muerte De Robin Hood” (The Death of Robin Hood), una nueva y oscura reinterpretación del legendario forajido que deja atrás la aventura clásica para sumergirse en un relato más crudo, violento e introspectivo, centrado en el ocaso del personaje.
Sinopsis: Tras años de violencia y una vida marcada por decisiones cuestionables, Robin Hood se encuentra gravemente herido y al borde de la muerte. En ese estado, es acogido por una misteriosa mujer que podría ofrecerle una última oportunidad de redención. Mientras enfrenta su pasado, sus errores y las consecuencias de su leyenda, el héroe deberá decidir qué queda realmente de él antes de su inevitable final.
Michael Sarnoski, el director que nos presentó “Pig” (2021) y dirigió el spin-off de “A Quiet Place”, “A Quiet Place: Day One” (2024), ahora nos trae “La Muerte De Robin Hood” (The Death of Robin Hood), una adaptación de una balada del siglo XVII del mismo nombre.
La película es protagonizada por Hugh Jackman (The Sheep Detectives), quien interpreta a un Robin Hood ya en edad avanzada. Este vive de manera ermitaña, en una especie de autoexilio debido a la culpa que carga por todos los asesinatos que cometió durante su vida. Hasta que un día un viejo amigo le pide ayuda, Bill Skarsgård (Nosferatu), quien encarna al pequeño John el compañero más leal de Robin.

Esta aventura termina en una sanguinaria y mortal batalla en la que Robin queda gravemente herido, y su única salvación es recuperarse en un lejano convento, donde conoce a la hermana Brigid, interpretada por Jodie Comer (28 Years Later).
En ese lugar encontraremos la reflexión de Robin, su redención ante todos sus actos como forajido. Quizás, la película no tiene el mejor título, pues funciona como un arma de doble filo. Desde el comienzo esperamos que esa muerte anunciada se cumpla y nos preguntamos cómo sucederá, pero al mismo tiempo el título nos adelanta inevitablemente el destino del protagonista. Y, cuando finalmente ocurre, no sé si tiene el impacto que uno esperaría.

Efectivamente, es cine en cuanto al arte y la fotografía. Hay un gran nivel de detalle en los vestuarios, desde las costuras de los ropajes hasta la selección de las locaciones. El monasterio, por ejemplo, es increíble. Los planos están muy bien pensados. Definitivamente, Sarnoski sabe dónde poner la cámara y el director de fotografía trabajó con un low key muy hermoso, contrastando siempre, ocupando diferentes temperaturas de color, ingeniándoselas para motivar cada fuente de luz, considerando que en la época en que está ambientada la película no existía electricidad y, por lo tanto, la iluminación debía justificarse a partir de fuentes como el fuego o la luz natural.
Las escenas de acción tienen un pulso explícito y muy realista, que me recordó mucho a “The Northman” (2022), una violencia fría e instintiva. Es visceral, pero no en un sentido desagradable, sino impactante. Esto se contrapone a la reflexión, al periodo de razonamiento de Robin Hood en sus últimos días, donde la calma y la paciencia vuelven a tomarse la pantalla. Demostrando la versatilidad del director.

Ahora (y esto quizás es spoiler, así que alerta) creo que eso, al igual que el título, es el doble filo. Tener gran parte de la acción al inicio, para luego concentrarse casi exclusivamente en la redención de Robin provoca que la película pueda tornarse muy lenta y, por momentos, tediosa hasta su tramo final. Excepto por la aparición de Arthur, interpretado por Noah Jupe (Hamnet), que introduce un nuevo conflicto que vuelve a tensionar la historia.
Si podemos darle el mérito por presentarnos a un Robin Hood diferente, no solo por su edad, sino porque nos acerca a una versión mucho más oscura del personaje, según la balada en que se inspira. Más que un héroe, aquí Robin Hood se acerca al antihéroe e incluso, por momentos, al villano: un hombre que asesinó para conseguir sus objetivos y que ahora debe cargar con las consecuencias.

Si te interesa este tipo de historias y disfrutaste de filmes como “The Northman” (2022), de Robert Eggers; o “Valhalla Rising” (2009), de Nicolás Winding Refn; esta película es para ti.













Deja una respuesta