[Reseña] “Chicas Pesadas”: Una verdadera sorpresa

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Ya está disponible en los cines de Chile: “Chicas Pesadas” (Mean Girls), adaptación del musical de Broadway que fue nominado a doce premios Tony en 2018, que se inspiró en la icónica película del 2004 protagonizada por Lindsay Lohan y Rachel McAdams que, a su vez, tomó inspiración del libro para padres “Queen Bees and Wannabes”, bestseller de Rosalind Wiseman publicado en 2002.

La película es protagonizada por Reneé Rapp (The Sex Lives of College Girls) quien retoma el papel de Regina George después de interpretarla en Broadway a los 19 años; Angourie Rice (Honor Society) en el papel de Cady; Jaquel Spivey en el papel de Damian; Auli’i Cravalho (Crush) en el papel de Janis; Avantika Vandanapu (Spin) como Karen Smith; Bebe Wood (Love, Victor) como Gretchen Wieners; y Christopher Briney (The Summer I Turned Pretty) como Aaron Samuels.

Sinopsis: De la ingeniosa mente de Tina Fey llega un nuevo giro al clásico moderno, “Chicas Pesadas” (Mean Girls). La nueva estudiante Cady Heron (Angourie Rice) es recibida en la cima de la cadena social alimenticia por el grupo de élite de chicas populares llamado “Las Plásticas”, liderado por la intrigante Regina George (Reneé Rapp) y sus amigas Gretchen (Bebe Wood) y Karen (Avantika). Sin embargo, cuando Cady comete el grave error de enamorarse del exnovio de Regina, Aaron Samuels (Christopher Briney), se encontrará presa en su mira. Mientras Cady se dispone a acabar con la abeja reina con la ayuda de sus amigos marginados Janis (Auli’i Cravalho) y Damian (Jaquel Spivey), deberá aprender a mantenerse fiel a sí misma mientras navega por la jungla más despiadada de todas: la preparatoria.

Debo decir que no tenía mucha fe en esta adaptación… sin embargo, salí gratamente sorprendido de la sala de cine. El musical de “Chicas Pesadas” (Mean Girls) tiene toda la esencia de la película original y, aún así, esa esencia se siente suya, propia… es una historia que ya conocemos y, pese a ello, se siente fresca, nueva e innovadora.

Un éxito que se debe a su elenco. Cada uno de los protagonistas de “Chicas Pesadas” (Mean Girls) logra hacer suyo al personaje que interpreta, destacando enormemente Reneé Rapp (The Sex Lives of College Girls) como Regina George, quien no se dedica a imitar lo hecho por Rachel McAdams (Diario de una Pasión) en 2004, sino que en vez de eso decide abrazar al personaje y darle nuevas aristas que conectan muy bien con el formato musical y el público actual.

Auli’i Cravalho (Crush) como Janis y Jaquel Spivey como Damian son una grata sorpresa, ambos demuestran una excelente química y son un acierto cómico, robándose más de una escena de la película. Avantika Vandanapu (Spin) se apodera por completo de Karen Smith; mientras que Bebe Wood (Love, Victor) cumple a la perfección como Gretchen Wieners.

La única que no logró convencerme del todo fue Angourie Rice (Honor Society) en el papel de Cady. Si bien, Rice no lo hizo mal, el guion del musical está mucho más enfocado en el desarrollo de Regina George y Janis, perjudicando y minimizando la participación de Cady, su “transformación a plástica” es menos orgánica, y termina convirtiéndose en el personaje que menos conecta con el público (pese a que se supone que es la protagonista).

Un detalle en contra es su duración. Y es que, en comparación con la película original, el musical se siente mucho más corto y hay ciertas escenas o situaciones que ocurren muy rápido, sin darse el tiempo para ahondar más en los personajes y sus historias. En ese sentido, la película no asume muchos riesgos, haciendo pocos cambios con respecto a los sucesos que ya conocemos y dejando más de una historia sin desarrollo (por ejemplo en los personajes de Aaron Samuels y Gretchen Wieners).

En cuanto a los momentos musicales, si bien las canciones resultan más agradables de lo esperado, varias de estas carecen de un factor memorable (hay dos que en realidad me gustaron, las otras funcionan para la película, pero no para estar escuchando en la micro). Además, para los fans del musical de Broadway puede ser un poco decepcionante que algunas canciones no estén completas en el filme y que los ritmos hayan cambiado.

En fin, pese a sus pequeños detalles, el musical de “Chicas Pesadas” (Mean Girls) funciona a la perfección, siendo un verdadero acierto que logrará convencer a los fans del clásico de Lindsay Lohan (Un Viernes de Locos), así como a las nuevas generaciones. Es una fiesta y es imposible salir amargado después de ver esta película.

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